Corregir decisiones, hablar con quien dejamos ir o aprovechar esa oportunidad. Todos alguna vez quisimos volver atrás para cambiar el pasado, muchos aseguran que si pudieran reiniciar con la experiencia actual, lo harían mucho mejor. Elegirían mejor, actuarían mejor, y quizás, fallarían menos.
Pero probablemente no sea tan simple como regresar, cambiar un acto y continuar al siguiente.
Re-Life parte de esa idea y nos presenta la experiencia de Arata
Kaizaki, un hombre de 27 años estancado en su vida, el cual recibe la
posibilidad de “tener 17 años” de nuevo y volver a la preparatoria
durante un año.
A simple vista parece una fantasía conservar la experiencia adulta y
regresar al momento donde todo podía rehacerse, pero la serie nos
muestra algo distinto: el problema nunca fue la edad.
Volver, no arregla nada
Muchas personas creen que su vida salió mal por haber tomado malas
decisiones como elegir la carrera equivocada, no esforzarse lo
suficiente, confiar en quien no debían o dejar pasar oportunidades.
Entonces aparece la fantasía: “si pudiera volver, ahora sí lo haría
bien”.
Sin embargo, junto a las malas elecciones pasadas y su gran influencia
en el estado actual, Arata demuestra que aún con otra oportunidad,
sigue cargando la misma inseguridad, la misma frustración y los mismos
hábitos que lo llevaron a hundirse. El escenario cambió, pero la
persona no. Puedes cambiar de trabajo, empezar una relación nueva o
mudarte y comenzar desde cero en otro sitio, pero si mantienes los
mismos patrones, tarde o temprano el mismo problema reaparece.
El miedo al cambio.
Re-Life deja ver entre líneas que a veces no estamos bloqueados por el pasado, sino por el miedo. Fallar otra vez, intentarlo tarde, equivocarse y finalmente descubrir que no era la edad, sino nosotros. Es más fácil culpar al momento que admitir que seguimos evitando decisiones difíciles. Por eso tanta gente vive convencida de que ya arruinó su vida, cuando en realidad solo lleva tiempo posponiendo los cambios necesarios.
Lo pequeño también cuenta.
Durante el experimento, Arata redescubre ideas bastante básicas. Hacer
amigos sin interés, pedir ayuda, expresar lo que siente, entender que
todos cargan problemas.
No viaja al pasado real, no se vuelve perfecto, pero empieza a actuar
distinto. Esta es la forma en que empieza cualquier cambio real. Un
giro dramático no resuelve el problema, las pequeñas decisiones
sostenidas en el tiempo sí.
Nuestras preguntas para ti.
Si mañana pudieras volver ¿a donde lo harías y qué cambiarías?
¿Estudiarías más?, ¿elegirías mejor a quién tener cerca?, ¿harías lo
que hoy lamentas no haber intentado?
¿Qué te impide cambiar hoy? Porque esa es la respuesta de Arata. No
necesitas otra oportunidad, necesitas otra mentalidad. Recuperar la
juventud no sirve de nada a menos que aceptes los errores sin vivir
arrodillado ante ellos; Re-Life trata de dejar de posponer lo que ya
sabemos que es necesario cambiar.